¿hay otro camino?
Conclusión
Si miramos la evolución de productos de gran consumo (cual concepto es bastante reciente) especialmente dispositivos que consumen energía como electrodomésticos o vehículos, podemos notar que el consumo energético de una nevera por ejemplo se está mejorando continuamente dado su mismo diseño, el aislamiento y la eficiencia de sus componentes. Los vehículos han seguido la misma evolución: menos consumo, utilización de material más ligero gracias al diseño por ordenador (CAD). Hay que matizar esta evolución: las neveras más eficientes como los coches con diseño más evolucionado quedan para el público con más poder adquisitivo. La realidad es que también estos productos incorporan parcialmente o totalmente componentes fabricados en otros países....con el impacte medioambiental que conlleva.
¿Quien imaginaba hace treinta años que el coche familiar consumiría siete litros en autopistas y protegería sus ocupantes de un choque o que se iría de Barcelona a Madrid a 300km/h con coste kilométrico de céntimos?
En conclusión es evidente que las energías renovables tal como las nuevas tecnologías tendrán a mejorar en su rendimiento y procedimientos de fabricación siempre cuando hay un público para adquirirlas. A cargo de este público de informarse sobre ello y de expresarse al momento de determinar las políticas energéticas a nivel de comunidades locales o del estado que tendrán que asumir varias generaciones.
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